Detección, Selección y Formación de Jóvenes futbolistas

Partiendo del trabajo práctico diario, y junto con la fundamentación teórica necesaria, nuestro proyecto pretende dar amplia cobertura a las materias concurrentes en estas actividades de Selección y Formación aplicadas al fútbol: introducirnos en el proceso selectivo-formativo, concretar los factores de rendimiento a valorar, ofrecer una propuesta sobre los diferentes perfiles aplicable, en función de los requisitos específicos de cada demarcación en el campo.

Trabajar con colectivos selectos

En nuestra obra “Bases para el proceso de Selección y Formación de Jóvenes Futbolistas para el Alto Rendimiento”, se aportan bases que orientan a trabajar con colectivos selectos de jóvenes futbolistas y se concreta, que partiendo desde el respeto a la formación integral y desde el derecho e incluso a la promoción de un deporte para todos, en los Clubes de fútbol que forman jugadores para la élite, hay que partir de jóvenes jugadores que presenten unos factores de rendimiento con niveles diferenciadores. Todo ello es compatible y enlazable con un trabajo incondicional en la base. Se trata de una formación especial para jóvenes futbolistas especiales.

FACTORES DE RENDIMIENTO: EL PERFIL DEL JOVEN FUTBOLISTA,COMO REFERENCIA EN LA SELECCIÓN PARA EL ALTO RENDIMIENTO.

Partiendo de que el talento deportivo es específico, la obra incluye el perfil global del joven futbolista, se detallan los distintos factores de rendimiento a valorar y se aconseja hacer esa valoración, desde una perspectiva de equilibrio y compensación entre esos factores.

A efectos de valoración componen el perfil global las capacidades motoras, las habilidades y destrezas técnicas, características psicológicas, capacidad para el juego, conocimientos tácticos, toma de decisiones, la actitud para entrenamientos y competiciones, el entorno del jugador, etc., etc.

La competición es orientada como un medio positivo de formación. Enseñar a competir, como medio para formar al joven futbolista.

Dentro del análisis de los factores socio-ambientales:

Se insiste especialmente en practicar la especialización precoz, pero no la exigencia precoz.

Se hacen reflexiones sobre el interesante tema de relación y participación del triángulo de fútbol: el entrenador- el jugador- los padres.

Se advierte sobre el riesgo de posibles entrenamientos excesivos en niños y adolescentes y se fijan hábitos de vida saludables en el joven deportista.

La obra incluye un resumen sobre objetivos, contenidos, metodología y evaluación para cada área formativa y se analiza la visión positiva y la visión negativa de la competición, con reflexiones de cómo enseñar a competir y de cómo el nivel competitivo influencia la formación del futbolista.

Se citan acciones técnicas fundamentales y se detallan las funciones básicas en cada puesto, como referente al hacer la valoración del futbolista.

Hay también una interesante referencia a la relación edad cronológica/edad biológica. Por otra parte se ofrecen datos aplicables a la organización de un departamento de Selección de Jóvenes Futbolistas.

Refiriéndose al perfil global, se dice que hay que prestar atención valorativa a la predisposición a entrenar y competir, a la capacidad para el aprendizaje, a la inteligencia táctica y capacidad para el juego colectivo. Los autores consideran importante el tener en cuenta el margen de mejora previsible en los factores de rendimiento, siempre que se aplique un adecuado proceso formativo y partiendo de la actitud y la aptitud inicialmente disponibles.

Se hace una propuesta del perfil biotipológico preferente, se repara en el esfuerzo físico dominante según el puesto de cada jugador en el campo y consideran la actitud y sus componentes, como la base del perfil psicológico.

Con los datos de la investigación contenida en esta obra, cada técnico puede formar el perfil referencial para la selección y formación de sus jóvenes futbolistas, según su trabajo esté orientado hacia el fútbol de alto rendimiento o al fútbol recreativo.

El trabajo “Bases para el proceso de selección y formación de jóvenes futbolistas para el alto rendimiento”, ha sido realizado sin posición axiomática, facilitando el debate sobre este interesante tema, en la seguridad de que los técnicos interesados lo enriquecerán y mejorarán.

El objetivo del presente trabajo es servir de ayuda y fundamentación en el difícil proceso de selección y formación de jóvenes futbolistas para el alto rendimiento.

Consideramos que la obra puede ser útil tanto a entrenadores como al resto de técnicos que participan en la referida tarea de seleccionar y formar jóvenes futbolistas, a coordinadores y técnicos de cantera tanto de clubs de élite como de clubs de base y en general a los técnicos y dirigentes de las estructuras del fútbol en su base.

Partimos de la idea, generalmente aceptada, de que la detección y la selección de jóvenes deportistas realizada con base científica, y una adecuación de las cargas de entrenamiento y del nivel competitivo junto a una aplicación de medios suficientes, produce un aumento importante en las posibilidades potenciales de los jóvenes futbolistas de cara al alto rendimiento.

No es la panacea que fabrica un jugador de élite tras de otro, pero si es un proceso racional que facilita la formación de futbolistas para el alto rendimiento, rentabilizando de forma importante los medios humanos y materiales aplicados.

En toda la obra hay una clara intención de no pretender aportar propuestas sobre el entrenamiento en ninguna de sus vertientes: técnica, táctica, educación física, preparación física, etc., etc.

Lo que si hemos pretendido es formar un esquema de los factores de rendimiento y desarrollarlos, pero solo al nivel que pueda ser útil en una tarea con posibilidades de selección predictora a largo plazo, buscando la activación de los conocimentos de esos técnicos a los que va dirigido, y a los que consideramos que ya están introducidos en estas materias, tratando de que entre todos logremos una selección y formación fundamentada, sin improvisaciones y beneficiando al joven futbolista en cuanto a una correcta orientación de su futuro futbolístico.

Proponemos que el joven futbolista pueda ser orientado hacia el tipo de participación que mejor convenga a sus capacidades y circunstancias: fútbol para el alto rendimiento o fútbol de concepción dominantemente recreativa.

Destacamos la importancia que en el proceso de formación de jóvenes futbolistas tiene el aspecto formativo, ya que la mejora buscada a través del entrenamiento y la competición de forma intensiva y exclusiva, es improcedente por el obligado control de la salud psico-física y además, porque no asegura logros formativos.

Nos parece interesante tener en cuenta la edad en que se hace la selección: si es antes de la pubertad o después y valorar la relación entre la edad cronológica y la edad biológica.

El presente libro ha sido redactado después de una amplia investigación sobre obras de autores contrastados de los que se incluyen una extensa selección de sus experiencias, tratando de fundamentar y enriquecer el texto, como puede observarse en las frecuentes citas que se irán encontrando.

La selección de jóvenes futbolistas antes de la pubertad:

Tomando como referencia que la pubertad tiende a presentarse en los varones entre los 13 y los 15 años, y teniendo en cuenta que las capacidades coordinativas están definidas por la capacidad de organizar y regular el movimiento y que tienen un desarrollo muy marcado entre los 6 y los 12 años, en la selección de Benjamines, Alevines e Infantiles, podemos fundamentar la valoración selectiva en las capacidades coordinativas de forma dominante, y también utilizando la valoración del resto de los factores de rendimiento.

Partiendo de la referida valoración y según la edad en que se hace, se podría aprovechar el periodo que falte hasta la pubertad, ya que dicho espacio de tiempo se caracteriza por la entrenabilidad y mejora de las mencionadas capacidades coordinativas.

La selección después de la pubertad:

Después de la pubertad, la capacidad de predicción aumenta, ya que estaremos ante individuos que tienen sus variables somáticas desarrolladas y sus capacidades condicionales bien definidas, por lo que las valoraciones que hagamos tanto de estas capacidades como de los demás factores de rendimiento, se aplican a una predicción a un menor plazo.

Todos los periodos formativos hay que aprovecharlos buscando la fijación de:

– La fundamentación técnica.
– La capacidad para el juego.
– Sentar las bases que optimicen su actitud positiva y disposición para el entrenamiento y la competición.
– Tratar de mejorar los aspectos sociales de su entorno, eliminando los aspectos negativos que concurran.

Siempre con visión de equilibrar y compensar los puntos débiles del joven como futbolista, ya que rara vez nos encontraremos jóvenes que tengan una valoración máxima en todos los factores.

Con relación al perfil del joven futbolista, partimos de un perfil global que incluya todos los factores de rendimiento valorables y tratamos de concretar un perfil biotipológico preferente.

Abordamos el perfil referencial de las capacidades motoras dominantes según posición y funciones en el campo, concretando una propuesta abierta, orientativa, y reparando en las capacidades motoras según la edad y dicho esfuerzo físico dominante.

Proponemos un perfil biotipológico preferente del joven jugador:

PERFIL BIOTIPOLÓGICO PREFERENTE DEL JOVEN JUGADOR DE FÚTBOL PARA EL ALTO RENDIMIENTO: “Leptosómico con tendencia atlética, longilíneo
 y predominio mesomorfo”.

Creemos que si nos decidimos por ésta biotipología como referencia selectiva, estaremos ante un perfil de joven futbolista, que, al menos con relación a éste factor de rendimiento, podría aplicarse a cualquier puesto en el equipo. Insistimos en el sentido de referencia biotipológica preferencial. Es decir, esto es compatible con el sentido de una cierta variabilidad y sobre todo equilibrio con los demás factores selectivos.

En otro apartado, nos referimos a la entrenabilidad en cuanto a los efectos del entrenamiento sobre capacidades modificables y sobre capacidades poco o nada modificables, bajo la importancia de las características de origen genético.

Las características de origen genético:

El genotipo juega un papel fundamental a la hora de desarrollar un futuro éxito deportivo. Medidas antropométricas, consumo máximo de oxígeno, constitución de la fibra muscular, etc., permanecen innatas en espera del grado óptimo de entrenabilidad. El entrenamiento y la competición ambos a niveles adecuados, permitirán el pleno desarrollo del potencial genético.

La valoración de los factores de rendimiento de origen genético, puede hacerse en la selección inicial y, teniendo en cuenta que se trata de un proyecto a largo plazo, complementarse posteriormente con un amplio periodo de observación y estudio dentro del proceso formativo del joven futbolista, lo cual permitiría delimitar de una forma más afinada, la influencia hereditaria con relación a la influencia atribuible a los efectos del entrenamiento y los factores socio-ambientales.

La selección de atletas con talento:

El talento por si solo no es suficiente para llegar al alto rendimiento. Es necesario complementarlo con un especial empeño del joven futbolista, trabajo intenso, programación para el proceso.

Con frecuencia se relaciona talento para el fútbol con herencia genética, pero sería erróneo pensar que solo con esos factores se puede llegar a la élite. Los jóvenes futbolistas que llegan a conseguir el éxito en el alto rendimiento, aportan esas características genéticas diferenciadoras y además muchos años de especial empeño y trabajo dentro de su proceso formativo.

Lo que más valoran los coordinadores de cantera es la capacidad de trabajo como característica común de los jugadores que llegan al alto nivel. Como comenta Imbroda, entrenador de ACB, el talento sin esfuerzo solo sirve para divertirse (Gigantes, 2001). (Tomado de Sáenz-López, Pedro y cols., 2006)

Para muchos especialistas en el tema, comienza a ser más relevante la práctica intencionada con horas de entrenamiento diario durante muchos años en una perfecta sincronía con planificación, estructura y metodología de trabajo, que unas predeterminadas capacidades innatas que definen nuestro rendimiento presente y futuro (Bloom 1985, Ericson y otros, 1993 en Omán y Seidel 2002) y donde la capacidad de aprendizaje continuo a lo largo del proceso va marcando poco a poco las diferencias entre unos y otros. (Moreno Rodríguez, 2005)

Es también aceptado el concepto de la compensación entre factores de rendimiento: Un futbolista puede obtener prestaciones de gran nivel combinando todas sus características, compensando carencias en alguna capacidad con altas prestaciones en otras.

Las capacidades condicionales y las capacidades coordinativas, son tratadas en el presente trabajo como información de unos factores de rendimiento valorables, pero sin entrar en desarrollar principios y funda-mentación del entrenamiento

El aspecto psicológico lo consideramos fundamental para poder aguantar las cargas del entrenamiento y la presión de la competición y la renuncia a parte de la vida cotidiana con los compañeros de su edad, es decir la actitud hacia el deporte. Interesa identificar el potencial de capacidades psicológicas que concurren en el joven futbolista para basar en ello la predicción de su posible rendimiento en fútbol de alto nivel.

La actitud y sus componentes se analizan desde la perspectiva básica del perfil psicológico, resaltando la importancia que tiene en la valoración que se realice, la predisposición del joven ante esfuerzos específicos de entrenamientos y competiciones.

Las actitudes son aprendidas y tienden a permanecer bastante estables. Una vez formada, es muy difícil que se modifique una actitud. (Actitud, 2005).

Inteligencia y cognición son referenciados de forma breve, pero creemos que suficiente para el tema que nos ocupa, con relación a la capacidad de aprendizaje. táctica:

Conviene aplicar un inteligente ajuste en los porcentajes de conte-nidos a favor de la táctica en relación a la técnica, en entrenar conjuntamente técnica y táctica y sobre todo, entrenarlas en situaciones de juego real.

Algún prestigioso coordinador considera que lo primero es la necesidad táctica y a partir de ahí enseñar el recurso técnico. Esta idea nos parece muy innovadora y totalmente relacionada con las teorías constructivistas que explican el proceso de aprendizaje de los seres humanos (Ausubel y cols., 1976). (Tomado de Sáenz-López y cols., 2006).

Un proceso selectivo que no incluya una valoración, tanto de la actitud, de la inteligencia y de las capacidades cognitivas como de los factores socio-ambientales, sería una valoración incompleta. Por ello, también hacemos referencia a la especialización precoz, al entorno social, al triángulo del fútbol (entrenador-jugador-padres) y a los hábitos de vida saludables.

El entrenamiento con niños puede servir como preparación para el deporte de élite, pero nunca puede ser un entrenamiento de élite. (Hann, 1.988- citado por Aguila y Andujar-2.000)

Es conveniente orientar hacia el fútbol de alto rendimiento sólo a jóvenes que dispongan de las distintas capacidades en grado destacado. Aplicar sólo cargas de entrenamiento a nivel de su edad, enseñarle a competir de forma adecuada y progresiva, controlar su salud física y psíquica, ayudarle a que adopte hábitos de vida compatibles con su actividad y finalmente, facilitarle su proceso de culminación como futbolista, mediante oportunidades viables y con método, para que esa fase de pase al primer equipo sea exitosa tanto para el joven futbolista como para el Club que atendió su formación.

Con relación al proceso selectivo-formativo en fútbol, tratamos objetivos y contenidos de las áreas formativas Técnica-Táctica-Educación Física/Preparación Física-Preparación Psicológica.

Se detallan las acciones técnicas fundamentales en la evaluación, así como las funciones básicas para cada puesto desde la perspectiva de la valoración táctica del futbolista.

Para facilitar la valoración de los aspectos tácticos en la selección de futbolistas, nos parece de interés disponer de un resumen de las funciones básicas para cada puesto para que al llevar a cabo dicha valoración, nos sirva de referencia para precisar sus características con relación a nuestra búsqueda de futbolistas integrables en un colectivo selecto.

Estos resúmenes de las funciones básicas de los futbolistas y en cada puesto los incluimos con la referida intención valorativa al seleccionar futbolistas, pero también para ser aplicadas en la formación, como FICHAS TEÓRICAS SOBRE LA TÁCTICA BÁSICA EN CADA PUESTO, que creemos apoyarán eficazmente al trabajo de campo y al proceso formativo de esta específica área de contenidos.

La competición la analizamos en su doble vertiente: positiva y negativa y dentro de dos marcos diferenciados: Fútbol educativo-recreativo y Fútbol educativo-competitivo, valorando, además, sus efectos sobre el estrés y la ansiedad, y todo ello, desde la base de que conocer la competición y sus efectos, puede ser muy útil al proceso de selección y formación al que se refiere el presente trabajo.

Por su importancia, hacemos referencia al concepto Enseñar a competir: El nivel competitivo y su influencia en el proceso de formación del futbolista de élite.

Finaliza la obra con una reflexión sobre el “actual agrupamiento de edades en las competiciones y posibles efectos sobre el futbolista en formación”, tratando de describir aspectos que pueden también ayudar en la valoración selectiva y en la formación, al entender mejor las circunstancias que pueden concurrir en la participación de un joven futbolista, según edad cronológica, edad biológica y la competición en la que participe.

En resumen, la obra pretende aportar documentación sobre el proceso selectivo-formativo de jóvenes futbolistas, en cuanto a

– Factores de rendimiento a valorar
– Perfil biotipológico / perfil referencial / perfil psicológico
– Esfuerzo físico dominante según la posición del jugador en el campo
– Capacidades modificables y capacidades poco o nada modificables
– Edad cronológica / edad biológica
– Las acciones técnicas y las funciones básicas por puestos en la valoración selectiva
– Resumen de objetivos y contenidos por áreas formativas
– La competición y sus efectos en la formación
– Factores socio-ambientales

En todo lo propuesto en el presente libro, ante cualquier duda, nos inclinamos por anteponer la salud física y psíquica del joven futbolista, en todo el proceso de selección, formación, actividades y esfuerzos, etc., etc.

Y en cuanto a la competición orientada al alto rendimiento, nuestra concreción es que hay que enseñar a competir, pero bajo el principio reiterado. COMPETIR PARA ENSEÑAR, NO ENSEÑAR PARA COMPETIR.

LIBRO: “Selección y Formación de jóvenes futbolistas para el alto rendimiento”

EBOOK: “Selección y Formación de jóvenes futbolistas para el alto rendimiento”

EBOOK: “El Área de Selección de Jóvenes Futbolistas en un club de élite”

EBOOK: “El proceso de selección y formación del joven futbolista”

EBOOK: “Actitud, inteligencia y capacidades cognitivas en la selección de jóvenes futbolistas”

EBOOK: “Los factores socio-ambientales en la selección de jóvenes futbolistas”

EBOOK: “El perfil global del joven futbolista para el alto rendimiento y el perfil referencial de las capacidades motoras dominantes en cada demarcación”

EBOOK: “Las capacidades coordinativas y su importancia en la valoración selectiva del futbolista”

EBOOK: “Las capacidades condicionales y su importancia en la valoración selectiva del joven futbolista”

CURSO: “Selección y Formación de Jóvenes Talentos en Fútbol”

Copyright: A. Wanceulen Ferrer, José F. Wanceulen Moreno y A. Wanceulen Moreno. Editorial Wanceulen (2016). Reservados todos los derechos.